Nuestro equipo educativo está formado por profesionales con una amplia formación y experiencia laboral. Éste tiene un objetivo común, que es trabajar incansablemente por el buen desarrollo de nuestros alumnos y alumnas.

 

Los principios básicos en los cuales se basa nuestra actividad, son los siguientes:

  1. Todos y cada uno de los momentos de la vida de los niños en la escuela, están pensados y planificados desde una perspectiva educativa.
  2. Cada rutina, cada norma, cada actividad y cada intervención tienen una intención educativa y obedecen a un por qué.
  3. Adaptamos nuestra práctica educativa a los diferentes momentos evolutivos de cada niño.
  4. Creemos firmemente en que el aprendizaje en estas edades se basa en la experimentación y el juego, y en ello basamos nuestra intervención.
  5. Creemos en la transparencia y la naturalidad en la relación con las familias y disfrutamos pudiendo mostrarles diariamente el trabajo que realizamos con sus hijos.
  6. Basamos nuestra relación con las familias en la comunicación y la colaboración, donde conseguir la complicidad necesaria para el adecuado proceso de desarrollo de cada niño.
  7. Entendemos que, aunque la responsabilidad y la obligación de educar a un niño recae sobre sus padres, estamos comprometidos a colaborar con ellos en esa ilusionante y a veces compleja tarea.

 

Nuestro trabajo diario está basado en la atención individualizada de nuestros niños, respetando el ritmo de desarrollo y aprendizaje de cada uno de ellos. Un trabajo donde la comunicación diaria con las familias es de gran importancia tanto así que, realizamos reuniones, y tutorías personales en las que se lleva a cabo un intercambio y puesta en común de información, aspecto relevante a la hora de la consecución de objetivos en lo que a la educación de los niños se refiere.